El parque solar más grande del mundo está en La Mancha

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 Sostenible. José María Barreda, presidente de Castilla-La Mancha, en el parque solar de Renovalia, en Puertollano.

Sostenible. José María Barreda, presidente de Castilla-La Mancha, en el parque solar de Renovalia, en Puertollano.

-"Voy a conseguir que el sur te guste tanto como el norte".

 

     

■ Ocupa 200 campos de fútbol. Dará energía a 39.000 hogares. Es tan respetuoso con el medio ambiente que hasta las ovejas pastan en él. José María Barreda, presidente de Castilla-La Mancha, acompaña a Magazine al parque solar de Puertollano, el más grande del mundo. Esta comunidad autónoma ha sido pionera en elevar a rango de ley la aplicación de energías limpias.

 

A José María Barreda no hay que negarle su dedicación. El actual presidente de Castilla-La Mancha no se deja nada en el tintero. Desde el "espectacular" castillo de Calatrava la Nueva hasta el AVE "que hará de la comunidad autónoma la mejor comunicada del país", el dirigente socialista ensalza con contundencia y sin dejar de sonreír hasta los aspectos menos conocidos de la región.

Algunos no necesitan el apoyo moral de Barreda. A 12 kilómetros de Puertollano, Ciudad Real, en las inmediaciones de El Villar, en el paraje de Navazuelas y La Gallega, un desvío de tierra conduce hasta la entrada de un parque de energía renovable fotovoltaica. "69,6 MW. Renovalia. Ingeniería y servicios", reza el cartel de entrada. Tras pasar el acceso, 400.000 placas solares instaladas en enormes estructuras se yerguen en una extensión de 200 hectáreas, el equivalente a 210 campos de fútbol reglamentarios. El gigante energético se basta a sí mismo para llamar la atención. Cuando dentro de breves fechas termine de construirse, será el más grande del mundo.

 

Castilla-La Mancha es la comunidad más verde de España. Con casi dos millones de habitantes, actualmente genera alrededor de 3.400 megavatios (unidad de medida de potencia que equivale a un millón de vatios, y cada hogar consume de media 2.500 kilovatios al año) de los que 3.189 son de energía eólica –el año pasado el ábrego castellano sopló con más fuerza incluso que las borrascas gallegas–, que suponen un 22,7% de la energía eólica nacional. Y unos 220 de energía fotovoltaica, aproximadamente un 22% de la potencia de este tipo generada en nuestro país. La Mancha se corona así como la primera región de España en producción y consumo de energía renovable. Y quiere más: su próximo objetivo es lograr que en 2012 todo el consumo eléctrico de la región provenga de energías limpias. Según la Comisión Nacional de Energía, ya han superado el 50%.

< en plantas>De proyectos como el parque de Puertollano depende que este propósito se cumpla. Hasta dentro de cuatro años, 12.000 millones de euros se habrán invertido en energía limpia en la comunidad, de los que ya se han desembolsado alrededor de 5.000 millones en los más de 4.000 parques ahora instalados en la región. El resto de esa partida presupuestaria se destinará a futuras plantas termosolares.

Renovalia Energy, empresa dedicada a la promoción, construcción, explotación y venta de electricidad generada mediante fuentes de energía renovables, inició su actividad hace 10 años y cuenta con ocho parques eólicos, una central solar y una minihidráulica. Si su parque energético de Puertollano abastece en un futuro de electricidad a los 39.000 hogares que tiene previstos, se dejarán de escupir 30.587 toneladas de dióxido de carbono al año que produciría una planta térmica de quema de carbón al generar la misma cantidad de energía, ó 15.288 si lo hiciera una planta térmica de quema de gas natural.

Juan Domingo Ortega, presidente de Renovalia Energy, opina que "la ventaja de las energías limpias es que tienen más autonomía. Además, permiten un retorno asegurado de la inversión durante los próximos años. Hay que valorar el coste de la contaminación, y yo creo que la conciencia social respecto al efecto invernadero es altísima".

En el caso de Castilla-La Mancha no hay duda. Con la Ley de Fomento de Energías Renovables e Incentivación del Ahorro y Eficiencia Energética aprobada por el Gobierno autónomico el pasado año, se convierte en la primera región española que eleva a rango de ley la aplicación de energías limpias en sus 79.463 km2 de superficie (representa el 15,7% del territorio nacional).

Impacto paisajístico. Para algunos, sin embargo, la conciencia reside en el impacto ambiental de la construcción de estas plantas energéticas, que afectan al paisaje y sobre todo en la gran ocupación de territorio. "Afecta para bien. La gente quiere que se pulse el interruptor y que se encienda la bombilla, y que funcione el frigorífico permanentemente y ver la televisión. Por eso soy un gran defensor de los parques fotovoltaicos y eólicos. Me encantan los nuevos molinos de viento de La Mancha", dice un Barreda muy cervantino.

En el parque de Renovalia se preocupan en gran medida de que los animales de la zona continúen con su vida cotidiana. Especialmente de las ovejas, que pastan por los alrededores y debajo de las placas solares con tranquilidad. El interés es mutuo: se ahorran pagar al jardinero. A diferencia de otras instalaciones de energía renovable, no se ha utilizado cemento como base para anclar los módulos solares, con el fin de respetar las condiciones originarias del terreno. Así, en caso de cierre de la planta, se podrán levantar los paneles como se han levantado las más de 170 encinas que estaban plantadas para dejar sitio a los nuevos inquilinos solares, y se transportaron a las inmediaciones de la central.

A Barreda le acaban de desafiar desde su comunidad vecina. Extremadura ha estrenado este mismo mes la mayor planta de energía fotovoltaica de doble eje (el panel gira sobre sí mismo para captar más luz solar) del mundo. Por otro lado, su presidente socialista, Guillermo Fernández Vara, afirma que la región consume el 1,7% de la energía del país, pero van a producir el 7%. Todo un reto.

La planta se ha levantado en el pueblo cacereño de Abertura, produce 20 megavatios y tiene capacidad de abastecimiento para 22.570 viviendas. Ocupa 178 hectáreas, y se han utilizado más de 17.500 metros cúbicos de hormigón. En este caso, la inversión ha sido mucho mayor. Ortega no se ha querido arriesgar. "Plantas tan grandes no son lo suficientemente fiables como para invertir tanto en ellas", asegura.

En su central, la inclinación de los módulos solares es de 330. La captación de luz optimiza sus resultados cuando hay viento y la temperatura es baja, porque la iluminación que llega del astro rey resulta mucho más limpia. Una vez que la placa, monocristalina y policristalina, ha cumplido su función de filtro, un transformador –hay 690 en la instalación– convierte la energía continua en alterna. Sólo así se puede conducirla hasta los centros de evacuación. Luego se conecta con la red de distribución que lleva la electricidad a los hogares.

Otra de las actitudes solidarias del parque de Puertollano –50.838 habitantes– es que generará 300 puestos de trabajo, aproximadamente. "Puertollano surgió con el carbón. Cuando la cuenca del carbón entró en crisis se planteó el complejo petroquímico con la quimera de conseguir petróleo de las pizarras bituminosas [un grupo específico de rocas que contienen la suficiente cantidad de querógeno como para producir petróleo a través de destilación], lo que resultó un gran fracaso. Después hemos ido haciendo experiencias nuevas como la del cobagge, una producción de energía con ciclo combinado gasificando el carbón, y ahora sobre todo la energía renovable", explica el presidente de Castilla-La Mancha a modo de resumen. "Y hemos hecho incluso un centro de investigación de energías fotovoltaicas de concentración que es puntero a nivel internacional".

Rayo de sol. En el Instituto de Energía Solar Fotovoltaica de Concentración (ISFOC) se investiga actualmente sobre cómo conseguir la concentración de un rayo de sol en una célula para que la energía fotovoltaica se multiplique utilizando la mínima superficie. "El debate de nuestro país no es sólo I+D, sino hacer investigación aplicada a proyectos concretos. Hay cátedras en nuestra universidad que trabajan en asuntos como el de ISFOC. La sociedad necesita dejar de teorizar", comenta José Manuel Díaz Salazar, Consejero de Industria y Sociedad de la Información de Castilla-La Mancha.

Respecto a la financiación de los parques energéticos, la comunidad autónoma no interviene. Sí en la tramitación burocrática para agilizar los procedimientos administrativos. En el caso de Renovalia Energy, ésta ha firmado un crédito con Banesto, Royal Bank of Scotland, Caja Madrid, Banco de Sabadell y Banco Popular por un valor de 330 millones de euros en su fase inicial. Ortega calcula que una vez terminada la construcción, el coste total será de 500 millones de euros. Y la planta comenzará a dar resultados en 15 ó 20 años.

Pero, ¿qué influye a la hora de elegir un promotor? Las compañías más importantes tanto nacionales como internacionales ya han aterrizado en la comunidad castellano-manchega.

–Presidente, la portuguesa EDP tiene el 100% de Hidrocantábrico, la alemana E.ON, la italiana ENEL y Acciona se reparten a la troceada Endesa, y actualmente existe la posibilidad de que la francesa EDF lance una OPA sobre Iberdrola. Es decir, está entrando capital extranjero monopolístico en compañías eléctricas españolas. ¿Qué opinión le merece?

–Creo que sería delicado que a la dependencia energética que ya tenemos en lo que se refiere a la producción se añadiera la dependencia estratégica por la situación que describes en tu pregunta. Mira qué mochuelillo tan bonito, ¿lo has visto? [tras unos segundos de silencio observando a la inmóvil rapaz, posada encima de una roca, el presidente prosigue]. En ese sentido yo prefiero que las empresas españolas sigan manteniendo mayoría en el capital.

–Es que teniendo en cuenta que el 80% de los activos renovables de Castilla-La Mancha se distribuyen entre Iberdrola, Eufer y EDP, si al final la OPA se lanzase sobre la española correríamos el riesgo de caer en manos extranjeras.

–Por eso digo yo que el capital de Iberdrola, por poner el ejemplo que antes citábamos, siga siendo español. Francamente, sí.

El presidente se baja del coche. Es la hora de la comida y hoy están de enhorabuena. Disponen de 45 minutos para comer. "Yo de mayor quiero ser estudiante, hacía en 14 horas lo que ahora hago en una", bromea el que fuera becario del Consejo Superior de Investigaciones Científicas. Barreda ofrece siempre antes de servirse. Amante del buen vino, no sólo lo aprovecha para el paladar. "Este tinto es de Puertollano. Y antes de marcharte no te olvides de visitar el nuevo aeropuerto privado que hemos construido a 18 kilómetros de aquí", propone. Cualquier ejemplo es válido para convencer de que Castilla-La Mancha despega.

por AURORA G MATEACHE
fotografía de RAFAEL ROA

[Fuente: elmundo]

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El último vuelo del Barón Rojo

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■ Manfred von Richthofen fue el prototipo de héroe y caballero. Letal como contrincante y noble con el enemigo, el aviador más audaz de la Primera Guerra Mundial se convirtió en un mito viviente antes de caer derribado por una sola bala que, 90 años después, continúa sin saberse quién disparó. XLSemanal recupera su historia.

 
 

Inicialmente, los aparatos y métodos de aviación eran bastante rudimentarios. El Barón Rojo solía volar con su perro, Moritz, a quien llamaba su «observador».

Una guerra `aristocrática´
Hoy, la Primera Gran Guerra que aconteció en el aire más parecería una competición deportiva que un conflicto armado. El propio Richthofen narra cómo tras el primer combate de una mañana, él y su hermano aterrizan para desayunar con su padre, quien, lleno de orgullo, escucha cómo a esas horas ya han derribado a un par de británicos. Tras éste vuelven a despegar. De hecho, las neonatas fuerzas aéreas, compuestas por la aristocracía de la época, sólo luchaban por la mañana –cazar un ‘trofeo’ del derribado era otra práctica común–, mientras que las tardes las dedicaban al asueto en sus exclusivos clubs. En la imagen, una réplica del Fokker Dr. I, el último triplano del Barón Rojo.

 

¿Qué pudo hacer que uno de los oficiales más letales de la Primera Guerra Mundial fuese enterrado con todos los honores por sus propios enemigos? Se llamaba Manfred von Richthofen, aunque pasaría a la historia como el Barón Rojo, el aviador más temible de todos los tiempos y uno de los últimos gentleman de una guerra –la que se produjo en el aire– de tintes caballerescos y cuasi ‘románticos’. Y es que, tal vez, las crónicas aún no habían reparado en que este conflicto sería la primera gran contienda contra civiles de la historia –que dejaría más de 12 millones de muertos–, y curiosos términos como ‘ética’ u ‘honorabilidad’ eran férreos códigos grabados a fuego en un mundo que hoy resultaría difícil de entender: el de los militares provenientes de la vieja nobleza europea que copaban las recién creadas fuerzas aéreas. No en vano aquellos primeros pilotos eran la viva estampa del tipo histórico de caballero medieval; una suerte de ‘héroes’ envidiados por sus camaradas del Ejército y la Marina.


Así, en su jovencísima autobiografía, el Barón Rojo dejó escritas algunas pistas de por qué, por ejemplo, el Ejército australiano –que estaba en su bando contrario– dispararía salvas durante su funeral: «Por un rasgo de humanidad para con mi enemigo, decidí obligarlo sólo al descenso y no a la caída. Entonces, el miserable me dijo que antes había probado a disparar sobre mí. Le pedí perdón por haberlo derribado, lo aceptó, y así fue como le devolví su deslealtad».

Cuando se cumplen 90 años de la caída de uno de los más fascinantes personajes del siglo XX –en Alemania se acaba de estrenar una película de título homónimo–, la figura del Barón Rojo, sin embargo, permanece diluida en el tiempo. Volemos, pues, al principio.

 


UN OFICIAL Y `HONORABLE´ CABALLERO

El Barón Rojo fue el paradigma de gentleman de la guerra. En septiembre de 1916 derribaba, como él mismo definiría, a su «primer inglés». Acerca de esta ‘hazaña’ escribirá: «En memoria de mi enemigo, muerto en defensa de la patria, hice colocar sobre su tumba una lápida». Acaso lo cortés no quitaba lo valiente.

En 1915, el curso de la guerra había detenido el avance alemán en las afueras de París y un inquieto teniente del primer regimiento de Ulanos –la caballería germana que realizaba las labores de reconocimiento–, llamado Richthofen y de apenas 22 años, pidió el traslado al Servicio Aéreo ante la perspectiva de quedarse sin acción en una unidad condenada a desaparecer por la incipiente aparición de esos ‘pájaros de hierro’; su objetivo, convertirse en ‘observador’. Este papel –de copiloto– ejercía una doble función: no sólo debía localizar objetivos; en aquellos inicios, los aviones –carentes aún de ametralladoras– se batían en una especie de cuerpo a cuerpo, ¡fusil en mano! Aquel torpe observador llamado Richthofen, que describiría sentirse «un desgraciado» tras su primer vuelo, acabaría con su primer avión enemigo armado con una escopeta y, con el tiempo, derribaría otros 80 aparatos. Curiosamente, aquella primera victoria jamás sería contabilizada, ya que la rígida normativa alemana no computaba los aviones caídos detrás de las líneas enemigas.

La leyenda había comenzado. Si su padre había sido un laureado militar que decidiría su vocación –a los 11 años el imberbe Richthofen ingresaba en una escuela para cadetes–, su tío –cazador– imbuiría en él la pasión por una disciplina que marcaría definitivamente el resto de su carrera. Prueba de ello, la descripción que hará de un combate: «El muy ladino tuvo el cinismo de agitar alegremente la mano desde su aparato, como si quisiera decir: Well, well, how do you do? Cayó a unos 50 metros de nuestras líneas, habiendo recibido un balazo en la cabeza. Su ametralladora se clavó en tierra y ahora adorna como trofeo la puerta de mi casa». El ‘ladino’ en cuestión era ni más ni menos que el temido comandante Hawker, el más audaz de los aviadores del Ejército británico.


EL ETERNO ENIGMA

Roy Brown (en la foto) iba a ‘perdurar’ como el autor del disparo que mató al Barón Rojo, pero luego se añadió otro nombre: el del soldado de Infantería Evans. Quién lo hizo nunca se aclaró.

Pero todo eso ocurriría mucho después del casual encuentro que mantendría con el entonces as de los pilotos de caza alemanes, Oswald Boelcke, a quien idolatraba y en cuya escuadrilla –la Jagdstaffel 2 o Jasta– acabaría volando cuando éste dio en buscar nuevos talentos. Y es que el ‘depredador’ que Richthofen llevaba dentro –frustrado por su poco éxito como observador– había vislumbrado que los nuevos aviones Fokker monoplaza eran una buena plataforma para instalar un arma y había decidido hacerse piloto. Así, el 17 de septiembre de 1916 realizaba su primer vuelo en la Jasta y, también, su primera victoria ‘acreditada’ (un año antes, recién licenciado y a bordo de la 2.ª Escuadrilla de Caza, había derribado su segunda pieza, otra vez, detrás de las líneas enemigas).

Sin embargo, el Barón Rojo no nacería hasta el 28 de octubre siguiente, cuando un accidente haría caer al todopoderoso Boelcke, dejando a Richthofen como su sucesor natural cuando éste contaba con su octavo derribo. Y en este punto se da otra de las paradojas de su particular currículum: el ambicioso Richthofen esperaba recibir la tan ansiada Pour Le Mérite –la más alta condecoración alemana al valor– después de su novena victoria, pero el criterio de adjudicación había cambiado y ahora eran necesarias 16 victorias, y no nueve, para conseguirla. 

Es en esta época cuando Richthofen decide pintar su avión de rojo. El afán de notoriedad parece innegable, aunque también es cierto que su creciente fama –que ya siempre vendría precedida por el color de su aparato– provocaba en el adversario un efecto psicológico de temor y respeto. En su autobiografía, rememora una conversación con un británico a quien ha hecho prisionero: «En su escuadrilla se había extendido la historia de que el aparato rojo era pilotado por una muchacha, algo así como una Juana de Arco; cuando yo le dije que la muchacha se hallaba en aquel momento ante él, se quedó de una pieza, pero no se lo quiso creer». Lo cierto es que, ya en vida, él mismo se había convertido en un mito. El 12 de enero de 1917 era galardonado con la Blue Max y dos días después nombrado comandante de la Jagdstaffel 11.


UN NAZI ENTRE SUS FILAS

Hermann Göring (en la imagen) asumiría el mando del Escuadrón Richthofen antes de ascender a general de la Luftwaffe y convertirse en lugarteniente de Hitler. Un mes antes de morir, el Barón Rojo también había reclutado a su primo Wolfram, quien sería el jefe de Estado Mayor de la Legión Cóndor y, como tal, responsable del bombardeo de Guernica.

Por el contrario, no sería hasta la primavera de ese mismo año cuando alcanzaría la cima de su celebridad en lo que los ingleses dieron en llamar Bloody April (Abril Sangriento); en un mes abatía 21 aparatos enemigos elevando a 52 el total de sus derribos. Boelcke había muerto con 40 victorias. Nacía, entonces, la ‘Escuadrilla Anti-Richthofen’. «Tras advertir que habíamos pintado de rojo todos los aparatos, se les ocurrió la feliz idea de cogerme o derribarme. Habían organizado una escuadrilla que volaba exclusivamente en el lugar donde operábamos. Me agradó sobremanera, pues es preferible que los ‘amigos’ vengan a mí, a tener yo que ir a por ellos», ‘esclarece’. Una autobiografía escrita, por cierto, cuando el Ejército alemán –consciente de que el Barón Rojo era ya su mejor valor propagandístico y no quería arriesgarlo– le ordena descansar. Al mando queda su hermano Lothar.

«Depende mucho del enemigo; o los franceses o los valientes ingleses; yo prefiero a los ingleses. A los franceses siempre les gustó atacar por retaguardia. Al inglés se le nota aún su sangre germana [...], les gusta con exceso hacer loopings, equilibrios, volar cabeza abajo y otras martingalas de esta especie. Todo esto impresionaría seguramente en un concurso de aviación, pero al público de las trincheras no les causa la menor impresión y ni siquiera le entretiene. Este público pide algo más: que lluevan continuamente aviadores ingleses», prosigue en sus memorias. Concluidas éstas y reincorporado al frente un mes más tarde, dirigiría la famosa Jagdgeschwader (Ala de Caza 1), una fusión de varias escuadrillas que sería conocida como el ‘Circo Volante’. Pero, tal vez como advertencia del destino, ése mismo mes de julio sería herido en acción; a partir de entonces sufrirá fuertes jaquecas y su carácter se tornará más reservado. La muerte le obsesiona, está cansado de batallar, es 20 abril de 1918, ya van 80 victorias. Pero no acata las órdenes de que se retire. Tal vez ansioso por conseguir su 81.ª victoria, un día después, en la mañana del día 21, el Barón Rojo decide violar uno de sus principios adentrándose en las líneas enemigas para abatir un Sopwith Camel británico al que persigue. La acción se sitúa al norte de Francia. El capitán Arthur Roy Brown lo sigue de cerca, por retaguardia, y comienza a disparar, al tiempo que una batería antiaérea australiana hace lo propio; 15 minutos después de despegar, el Barón Rojo cae por el efecto de una sola bala que, hoy, continúa sin saberse quién disparó. «¡Quién sabe qué utilizaremos dentro de poco para desplazarnos por el azulado éter!», se había formulado en alguna ocasión. Nunca lo sabría. Al día siguiente, el 22 de abril, sería enterrado por el Ejército aliado con todos los honores militares. «Aquí yace un valiente, un noble adversario y un verdadero hombre de honor», escribirían sobre su lápida. Tenía 25 años; siete meses después llegaría el armisticio.

PARA SABER MÁS...

  • El Barón Rojo. Un perfil completo en historia y miniatura (Ed. Andrea Press).
  • Barón Rojo. Autobiografía de sus hazañas. M. von Richthofen (Ed. Almena).

     

  • [Fuente: xlsemanal]

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