Cuadernos desde el fin del mundo




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 Informes oficiales. El diario de a bordo de una incursión francesa a las islas Kerguelen de la Antártida se llevó a cabo entre 1949 y 1953.


Informes oficiales. El diario de a bordo de una incursión francesa a las islas Kerguelen de la Antártida se llevó a cabo entre 1949 y 1953.



 



♦ Nota: Artículo un tanto prolijo, pero no por ello deja de ser interesante



■ Cuando las inclemencias del tiempo se hacen insoportables en los lugares más fríos del planeta, los aventureros sólo tienen un modo de contar lo que ven: un cuaderno. Se ha hecho así desde hace 200 años y se sigue haciendo hoy en día. La obra 'La aventura de los Polos' recopila los mejores diarios de históricos viajes al Ártico y la Antártida.


Es difícil comprender la catarsis que produce contemplar en directo una aurora boreal si jamás se ha visitado el Polo Norte. Y aunque puedes llegar a imaginarlo, es imposible tener la certeza de qué sentimientos se desencadenan al ser zarandeado por vientos de fuerza 11 y olas de más de 10 metros de altura al atravesar el Mar de Drake a bordo de un cascarón. Este libro obra el milagro de ayudarnos a vislumbrar lo que supone todo ello. Lo hace gracias a lo que ahora se ha dado en llamar "el más riguroso directo", aunque todavía sin la ayuda del GPS, de la telefonía móvil ni de los satélites artificiales, sólo con la fuerza del papel y la pluma. Estamos ante un sobresaliente compendio de un género literario considerado menor, pero que cada vez goza de mayor predicamento: los cuadernos de viaje. Sus páginas nos llevan a territorios y momentos muy alejados del confort en el que vivimos. Más ahora, cuando el cambio climático se cierne sobre su prístina y elemental naturaleza.


A mano alzada. Rainer Ulrich realizó este cuaderno durante su travesía por el paso del noreste siberiano en 2002.


A mano alzada. Rainer Ulrich realizó este cuaderno durante su travesía por el paso del noreste siberiano en 2002.








Entre los protagonistas de esta obra se encuentran Ernest Shackelton, John Ross, James Cook, Aron de Kangeq, Louis Gain, Yves-Joseph de Kerguelen, James Clark Ross y sus compañeros de viaje. Es decir, lo más granado y aguerrido de la exploración de los últimos 200 años.


Hazañas irrepetibles como lo fueron las primeras incursiones realizadas en el Antártico hace la friolera de 225 años por James Cook, puente entre los marinos clásicos y los modernos exploradores. O los cuatro inviernos pasados en la otra punta del planeta, el Ártico, por John Ross. O el intento casi logrado de llegar al Polo Sur en ?908 por Ernest Shackelton, artífice unas temporadas más tarde de la que tal vez deba ser considerada la más excepcional, extenuante e increíble aventura en lugares extremos: la expedición Endurance. El sarcástico anuncio insertado en un periódico inglés de 1914 lo decía todo: "Se buscan hombres para un viaje peligroso. Sueldo bajo. Mucho frío. No se asegura retorno con vida. Honor y reconocimiento en caso de éxito".


Al poco de la conquista del Polo Sur por Roald Amundsen, Shackelton puso en marcha la British Antartic Expedition con la intención de añadir un peldaño más a las exploraciones polares, al reto de ir siempre más lejos. La que hubiera sido primera travesía del continente antártico, su fracaso y el retorno a la civilización atravesando el mar más salvaje del mundo en una simple chalupa –y regresar sin víctimas–, ocupa un lugar de honor.


Arte y humor. A bordo del barco


Arte y humor. A bordo del barco "Porquoi-Pas?", el capitán Charcot encabezó esta aventura en 1908.


No podía faltar la trágica aventura de Scott y sus compañeros de viaje al Polo Sur: Wilson, Oates, Bowers y Evans. Sucedió en octubre de 1911, cuando se desencadenó la más remota carrera que se pueda imaginar: ser el primero en alcanzar aquel punto en mitad de la nada. Por un lado, los citados ingleses; por el otro, el avezado explorador noruego Roald Amundsen. Los diferentes planteamientos y experiencias de ambas expediciones le otorgaron el triunfo al segundo grupo. Aunque sus adversarios británicos también alcanzaron el Polo Sur, lo hicieron un mes más tarde y, lo que fue peor, en una situación tan lamentable que, incapaces de regresar, murieron de hambre y frío. Uno de ellos, Wilson, zoólogo y dibujante, fue fiel a su cometido en la expedición y continuó con su heroica recopilación de notas y bosquejos de aquella aventura hasta poco antes de su propio fallecimiento. Su trabajo se halla en los anales de la exploración y del sacrificio humano.


Con fotografías. En 1899 el magnate Edward H. Harriman se hizo acompañar de científicos, artistas y el fotógrafo E.S. Curtis en un viaje de dos meses por las costas de la Columbia británica y Alaska.


Con fotografías. En 1899 el magnate Edward H. Harriman se hizo acompañar de científicos, artistas y el fotógrafo E.S. Curtis en un viaje de dos meses por las costas de la Columbia británica y Alaska.


Pioneros. Tan extraordinarias tramas resultarían menos brillantes si no se hubieran urdido allí, en los lugares más hostiles de nuestro planeta. En esta obra no sólo podemos encontrar el protagonismo que ha jugado la naturaleza de nuestra propia estirpe. A través de sus imágenes, ilustraciones, despachos oficiales, informes, cuadros e incluso fotografías se descubre a aquellos hombres únicos, pero también –y sobre todo– los imponentes escenarios de sus aventuras. Montañas salvajes jamás bautizadas y singladuras de veleros que llevaron aquellos confines helados y desconocidos a las salas de los mejores museos del mundo.


Estudios científicos. Louis Gain dibujó este parthelio, fenómeno óptico de refracción que multiplica la imagen del Sol y su halo.


Estudios científicos. Louis Gain dibujó este parthelio, fenómeno óptico de refracción que multiplica la imagen del Sol y su halo.


Hay mucho más. Mamuts ancestrales, avionetas tan aventureras como las golondrinas árticas, el inconfundible brillo de los icebergs a la deriva, hombres fundidos en la ventisca polar, la maestría de la vida polar de los inuik, bajeles de nombres tan míticos como Endurance, Erebus, Terror, Resolution, Vagabond, Pourquoi-Pas?… Las estampas reflejan albatros y mérgulos de vuelo inagotable, la arriesgada caza de la ballena a chalupa, solitarias bases polares, el sueño de las focas leopardo, mapas de lugares soñados que nunca visitaremos... El Ártico y la Antártida, los territorios más fabulosos, extraños, lejanos, difíciles y frágiles que existen. Tanto que ambos, Polo Norte y Polo Sur, se convierten en los auténticos protagonistas de esta obra que tiene la virtud de convertir historias de sacrificios, renuncias, éxitos, glorias y muerte en lo que se transforma la vida del ser humano cuando se aventura por ellas: la esencia de sus propios sueños. + 'La aventura de los Polos' (geoPlaneta) ya está a la venta.


 


[Fuente: el mundo]


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